Rosalind Burns , ” el metodo Vulcano o el flamenco al reves “

Flamenco al revés: el método VULCANO

Vulcano es un método para la enseñanza del baile
flamenco y la danza en general creado por Joaquín
Ruiz — bailaor, coreógrafo y profesor de danza

La descripción que sigue es una interpretación según la
experiencia personal de una participante.
En clases típicas de baile flamenco, en las cuales la imitación es el
principio que guía la enseñanza/aprendizaje, experimentamos con
frecuencia:
dificultad en coordinar entre las partes (al agregar brazos y cuerpo, se
confunden los pies)
– dificultad en coordinar los movimientos con la música
– frustración al no alcanzar expectativas
– dificultad en conectar el aspecto físico (nuestro cuerpo en movimiento)
con el aspecto emocional (lo que sentimos al movernos, o por qué nos
movemos de cierta manera)
– frustración al no poder sentir el baile (sólo lo podremos sentir una vez
que tengamos dominada la parte técnica)
inseguridad
– inhibición de nuestras reacciones espontáneas (lo que nos sale
naturalmente no es lo deseado)
– comparación y competitividad con otros (soy mejor, soy peor)

Lo que propone Vulcano es comenzar al revés, o mas
bien, desde el principio: con la respuesta espontánea,
instintiva y natural que todos tenemos al escuchar y
sentir la música.
El método Vulcano conceptualiza el baile como un todo,
facilitando la integración de los movimientos con la
música desde el primer momento, sin disociar
artificialmente las partes entre sí (pies, brazos, cuerpo,
ritmo,…). La trama estructural es abierta y flexible,
permitiendo una conexión íntima entre lo que se
escucha, lo que se siente, y cómo uno se mueve. Las
“técnicas” se van asimilando y explorando sin
divorciarlas de su relación primordial con la música y
lo que ésta nos evoca a nivel emocional.
En lugar de encajar a la fuerza los movimientos sobre
una estructura rígida se va armando, con soltura, al
ritmo y según las condiciones de cada cual, un
vocabulario propio y una interpretación genuina. El
instrumento personal se va afinando en un proceso
orgánico. El bailar se produce de manera natural, no forzada.

Algunas experiencias
lo que nos conmueve
Escuchamos “Volver” en versión de Concha Buika; estamos todos
convulsionados, porque acabamos de salir de una clase de coreografía
(tradicional) que nos ha dejado llenos de confusión y frustración. Ahora
escuchamos, aunamos puños de tensión y luego soltamos todo lo anterior
en una exhalación liberadora, dejando que nuestro cuerpo siga el ritmo de
la música. Bailamos respondiendo los unos a los otros, encontrándonos y
luego volviendo a nuestro propio ser mas enteros, mas acompañados,
emocionados.
Juegos en el aire
En un momento aparecen un par de telas, pañuelos grandes. Tomamos uno
o dos, moviéndolos y jugando. La tela sube, cae, se abre o se comprime,
con la inercia y el aire que le da vuelo o la gravedad que le reclama a tierra.
En este proceso van surgiendo movimientos que corresponden a muchos
de aquellos que se utilizan con el mantón: emergen de manera natural y
fluida, producto de la curiosidad y de la experimentación.

Frases

Escuchamos y tarareamos los ires y venires de una soleá. Estos ires y
venires nos indican las respiraciones de una frase. En cada repetición
emerge una percusión distinta: a veces un giro de la cabeza; a veces la
vuelta de una mano; a veces un golpe de cadera; a veces un estampido de
pies. Atentos escuchamos y reaccionamos al ritmo, al cante, al toque. Lo
que bailamos durante la frase es nuestra propia invención y lo que sale al
final también. Y cada vez respondemos sin dudar; en conversación con la
música, la frase queda completa, diferente, irrepetible, nuestra

En el siguiente cuadro se contrastan las implicaciones que tiene el
sistema de enseñanza formal y el método Vulcano:

.Rosalind Burns

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